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domingo, 27 de diciembre de 2009

Mujeres sobre los 50...transformándose en "brujas" potentes y sabias

Las Diosas en la Mujeres Maduras: Arquetipos en mujeres sobre los 50: transformándose en brujas potentes y sabias.

(extractado de Jean Shinoda Bolen. “Las Diosas en las Mujeres Maduras”)

Existen diosas en cada mujer , profundas fuentes arquetípicas de sabiduría, autenticidad, y espiritualidad, que nos energiza, que nos da sentido y autoaceptación, y nos guían en las distinta fases de nuestras vidas –de doncella, de madre o de anciana sabia (bruja).

Estamos en el tercera fase de la vida de las mujeres. Es llena de cambios, donde la menopausia marca la transición, correspondiendo a la luna menguante, a la iniciación de la mujer sabia. (“juicy crone”, como dice Jean Shinoda Bolen)

Este tercer trimestre de la vida puede ser tiempo para la totalidad y la integración. Transformamos y hacernos más visibles que nunca al mundo, y/o desarrollar nuestra vida interna persiguiendo intereses creativos, y/o ser el centro de influencia en la constelación familiar, y/o también hacer importantes cambios que a veces perturben los viejos paradigmas.

Es tiempo de movimientos. Celebremos este tercer acto! Depende de nosotras de cómo lo vivamos.

Es en este período de “mujer sabia”, cuando una mujer ha vivido lo suficiente para resolver las tareas de la juventud, de la adultez media, puede plena y auténticamente transformarse en quién ella es, profundamente (o en esencia).

Somos una generación del acto 3 de mujeres únicas en la historia. Hemos sido influenciadas por los movimientos de mujeres, nos hemos beneficiado con oportunidades educativas, con los avances de la ciencia y tecnológicos, con espacios reflexivos de mujeres, con acceso a recursos económicos....Estamos en condiciones óptimas para enfrentar activamente nuestra vida postmenopaúsica.

Reconociendo las diosas arquetípicas que emergen en esta fase, mujeres de ésta generación especial, transformarán estos años de madurez en los mejores años de sus vidas..

Las tres fases

Primera fase

En los tiempos antiguos y en tradiciones indígenas, cuando una niña comenzaba a sangrar, se convertía en mujer, en la fase iniciática de su vida, el equivalente metafórico de la luna creciente. Un ritual marcaba este nuevo status. Después la llegada de la menstruación una vez al mes vienen en sintonía con la luna. Entonces una vez al mes, ella sangrara durante sus días, o durante “el tiempo de la luna”, hasta que quedaba embarazada.

Segunda fase

Su primer embarazo era la iniciación para la segunda fase de su vida correspondiente a la luna llena y la segunda fase de la triple diosa. Cuando se embaraza, se decía que retenía la sangre en su cuerpo, para hacer al niño. Solo después de dar a luz y finalizado el amamantamiento, comenzaba su sangramiento mensual nuevamente. Continuaba así hasta quedarse embarazada nuevamente o hasta entrar a la menopausia.

Tercera Fase

El cese de la menstruación ahora marca otro enorme cambio. Una vez más, se decía que las mujeres retenían la sangre en su cuerpo, solo que esta vez no era para crear un bebé, sino para crear sabiduría. La menopausia marca la transición a la tercera fase de la vida de la mujer, correspondiente a la luna menguante, y era la iniciación a la mujer sabia o a la fase de la vejez en la vida de la mujer.

Este tercer trimestre de la vida puede ser tiempo para la totalidad y la integración; en los activos años después de los 50 nos podemos hacer más visibles en el mundo como nunca antes....

www.jeanshhinodabolen.com

sábado, 4 de julio de 2009

La Riqueza y Alegría de Ser Mujer

Mujer y Ciclos

“La mujer no nace, sino se hace”, dice Simone de Beauvoir…Esa frase nos sugiere de inmediato la idea del devenir, de un proceso en la vida de la mujer, un proceso que se va desplegando a lo largo de la vida y va pasando por distintas etapas.


La invitación es a entrar en ese proceso, como un viaje de autodescubrimiento de lo que somos, como personas, como mujeres. Para hablar de él, ocuparemos un modelo para orientar nuestro camino. Haremos la analogía de los ciclos de vida de la mujer con los ciclos de la luna, ese símbolo, femenino por excelencia, que encierra toda la energía y los misterios del ser mujer.


Somos seres en constante transformación.

Como todo lo vivo, somos cíclicos, vivimos en un continuo proceso de nacimiento, crecimiento, plenitud, declinación y muerte, para volver a nacer, a surgir transformados en un nuevo ser …esto es lo que veremos aquí, iremos visitando en la vida de la mujer, en nuestras vidas, todas esas “fases lunares”, adentrándonos en el misterio, la riqueza, las crisis y desafíos que implica cada una de ellas , para enriquecernos de ese descubrimiento y potenciar nuestra vida y la etapa en que nos toca vivir hoy.

Veremos cómo esas fases de luna nueva, creciente, llena, menguante se va dando en nosotras a lo largo de la vida y del proceso del vivir y los años. También veremos cómo esas fases se dan día a día dentro de cada etapa de vida. Es decir, entraremos en nuestra mujer niña, mujer adolescente-joven, en la mujer adulta-plena, mujer y madre y la mujer vieja, sabia y realizada hacia el fin de la vida. Veremos su potencia, su creatividad, su magia.


Al mismo tiempo descubriremos cómo en cada etapa podemos experimentar a la vez, el ser creciente, plenas, o menguantes. También cómo en distintas áreas de la vida, vivimos ciclos de crecimiento, declinación, muerte y renacimiento. Cuanto de niña, de mujeres maduras o viejas sabias somos en el momento de hacer pareja, de trabajar, desarrollarnos en el mundo, o ser madres? Cuanto nos aferramos a ciertas etapas y no nos atrevemos a crecer? o cuánto nos enamoramos de la plenitud, sin advertir que hay ciclos que terminan, procesos que deben morir para dar paso a lo nuevo, a una transformación o una nueva síntesis, que nos lleva a estar más integradas, más completas….


Aprendamos a ver la riqueza y creatividad de cada etapa


Si bien como decíamos al inicio, el ser mujer en plenitud, se va haciendo a lo largo de la vida, no es menos mujer, la mujer niña o la mujer joven o la mujer vieja…lo importante es descubrir en cada una de ella su poder y su sabiduría. En cada niña están ya los recursos y potencialidades, está la semilla de su poder esencial y de ahí lo importante que es develar (correr el velo) de esa energía profunda escondida en cada fase para que se vaya incorporando al crecimiento. O bien si ya no somos niñas, descubrir esa libertad y espontaneidad que quedó atrapada y sofocada, para poder integrarla a nuestro ser actual.


La invitación es a tomar conciencia de nuestro ser total, desde nuestro cuerpo, asociado a la tierra y a los sentidos, nuestras emociones, necesidades y motivaciones , hasta nuestra mente e intuición y para llegar a nuestro ser trascendente, el encuentro con esa energía femenina, que va más allá de nosotras, que es parte de un todo que se integra a la energía masculina del universo. (Nuestra energía lunar integrada al sol)


Sólo seremos mujeres en plenitud en la medida que vayamos viviendo y aceptando las crisis, desafíos y tareas que implica cada fase de la vida y al mismo tiempo integremos esa energía y sabiduría que cada etapa propone y manifiesta.

El aferrarnos a algunas fases más que a otras, nos priva de la experiencia profunda de que somos vida y muerte, que somos ciclos, que no somos seres estáticos y terminados, sino somos, en cuanto nos movemos y transformamos cada día que nos toca vivir.

No hay etapas mejores que otras, todas son importantes y necesarias para continuar con el ciclo de la vida que, como seres vivos, partes del universo, nos toca vivir.


Las invito a este viaje que iremos desarrollando en un ciclo de artículos a lo largo de los próximos meses.

Quédense ya reflexionando sobre su ciclo de vida y también donde y cómo se manifiestan su ser niña, su ser mujer plena o su ser maduras y sabias…

Les aseguro será una linda experiencia…

Hasta pronto!

Carmen Pinto, psicóloga